Arqueoturismo en Santiponce

Mayo 1.996

Ciudad romana de Itálica en la que se conservan numerosos restos de casas y villas, mosaicos, Anfiteatro edificios públicos como anfiteatro (el cuarto más grande del imperio romano con capacidad para 30.000 personas) y teatro etc.

Santiponce se encuentra a 9 km. al N de Sevilla.

La ciudad fue fundada, según escritos de Apiano, por Escipión durante la 2ª guerra púnica (205 a. de C.) para los veteranos de guerra, siendo la primera colonia romana que se estableció Mosaico de los planetas en nuestro país.

Los restos arqueológicos más antiguos pertenecen al siglo I a. de C. Itálica, a juzgar por los restos encontrados (sobre todo las esculturas) debió ser una ciudad importante económicamente cuyos habitantes, bastante acomodados, eran además acérrimos protectores de las cualidades de la romanidad (arte y Impluvium privado de una villa arquitectura).

Aunque es sabido que fue en la época imperial, concretamente fue Adriano quien hizo de Itálica una ciudad de grandes dimensiones y relevancia urbanística.

Durante el bajo imperio (siglos III-V) la ciudad se va apagando y, al parecer la primera zona que se saquea y abandona es el barrio norte, construido en época de Adriano. Su declive fue debido, en parte, al cambio de curso del río Guadalquivir, lo que hizo inútil su puerto y propició el traslado de la actividad comercial a la cercana Hispalis (Sevilla). Mosaico de Medusa

Finalmente la ciudad queda en ruinas y se cree que es abandonada en la época árabe pasando a ser utilizada como cantera, lo que hace difícil creer que esta ciudad llegara a tener en otros tiempos hasta 10.000 habitantes.

Actualmente sobre el yacimiento arqueológico, se encuentra ubicada parte de la Teatro romano ciudad de Santiponce. Cercano al yacimiento se hallan los restos de un teatro romano, cuya reconstrucción se ha efectuado de forma inusual con columnas de ladrillo y gradas modernas.

El último comentario también es trasladable, en mi opinión, al resto del yacimiento. Itálica representa lo que no se debe hacer en una restauración, confiriendo al yacimiento un aspecto demasiado artificial y poco sugerente.