Murallas y alcázar. Grabados y pinturas rupestres en abrigo.
Al O de Teruel por la N 234. Tomar el desvío a Cella, y por Gea de Albarracín se llega a
Albarracín.
Esta comarca presenta huellas de ocupación humana que se remontan hasta el epipaleolítico. De
estos pueblos nos ha llegado un impresionante legado en forma de pinturas y grabados rupestres datados
del 6.000 al 1.500 a. de C.
El conjunto de los abrigos forma el llamado conjunto de arte rupestre de Albarracín que
se encuentra señalizado desde la localidad.
Hay numerosos y accesibles abrigos muy bien señalizados y cuya visita constituye un motivo
magnífico para conocer los hermoso parajes de "El Ródeno" nombre con el que se conoce a toda la zona.
Cabe destacar algunos abrigos como los de Cocinilla del obispo, del tío campano, los toricos de prado
del navazo, fuente del cabrerizo, cueva de doña Clotilde etc en los que en algunos de ellos
la característica más peculiar es el empleo del color blanco para el dibujo de bóvidos, figuras humanas y otros
animales.
La localidad conoció la ocupación celtíbera, romana, visigoda e islámica. De esta época (antes del año 1.000)
datan los lienzos más antiguos de las fortificaciones que rodean la localidad.
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