Iglesia prerrománica de San Salvador de Valdedios.
Al Este de Oviedo tomamos la carretera N-634 y pasado Pola de Siero, la carretera que va a
Villaviciosa. A unos cuatro kilómetros aparecen las indicaciones a la izquierda que nos lleva a la iglesia.
Este templo consagrado en el año 893 durante el reinado de Alfonso III el Magno, formaba
parte de un conjunto áulico del que es el único edificio que ha llegado a nuestros días.
Está formado originalmente por tres naves y tiene una estructura similar a la de San Julián
de los Prados pero mucho más recoleta. Posteriormente se el añadió en la cara sur un pórtico corrido y adosado
al muro. Llama la atención la altura que alcanza la nave central teniendo en cuenta la poca anchura del edificio.
En varios lugares de la iglesia podemos apreciar, ya sea como pintura o como relieve, la presencia de la
Cruz de la Victoria, símbolo característico utilizado por el rey Alfonso III.
A ambos lados del acceso a la iglesia se ubican dos pequeñas estancias cuyo uso no está
muy claro, quizá para el acogimiento de peregrinos. Sobre la entrada se encuentra la tribuna regia y llama
aún más atención que en el exterior, la extremada estrechez y la gran altura de la nave central.
Los escasos restos de arte parietal que se conserva han sido, no obstante, suficientes para hacernos
idea de la rica, variada y enormemente colorida que era la decoración que ornamentaba las paredes.
A la vista del conjunto se pueden apreciar las influencias recibidas por construcciones
anteriores como Santa María del Naranco con su bóveda de medio cañón, San Miguel de Lillo con su arte parietal
y también algunas reminiscencias mozárabes debido al contacto con esta corriente artística.
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