Ciudad ibero-romana de Sisapo.
Los restos se encuentran bastante alejados del pueblo, pero situados en su
término municipal. Tomando la N 420 al S de Puertollano durante 24,5 km., en el valle de la Alcudia tomar
el desvío a Alamillo. A 15,4 km. se encuentra la Bienvenida. Sin llegar a salir del pueblo tomar un desvío
que asciende a la derecha, cruzar la primera puerta a 200m y seguir el camino de tierra. Pasar la
segunda puerta, inmediatamente el camino se bifurca, tomar el ramal de la derecha y andar 100m. El
yacimiento se ve a la derecha.
El asentamiento fue ocupado originariamente, en la Edad del Hierro, por el
pueblo celta de los túrdulos, interesados en las minas de cinabrio y plata de las proximidades.
Hacia los siglos II y I a. de C. se constata la presencia romana en la zona,
interesados también en su riqueza minera. La ciudad estaba situada en una vía transversal de las que cruzaban
Hispania, más específicamente la vía 29 del Itinerario de Antonino que comenzaba en Emérita Augusta, pasaba
por Sisapo, Laminio (actual Alhambra), por Titulcia y llegaba hasta Caesar Augusta.
En el siglo I d. de C. la ciudad alcanza su momento de mayor desarrollo y la
ciudad estuvo habitada hasta el final de la dominación romana de la Península.
El lugar que ocupa el yacimiento se conocía desde tiempos de Felipe II, pero no
se comenzó a excavar hasta los años cincuenta de este siglo.
Las excavaciones han sacado a la luz una villa porticada de grandes dimensiones,
así como restos de otras viviendas, calles etc.
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