Ciudad celtíbero-romana de Ercávica.
Al NO de Cuenca siguiendo la N 320 que lleva a Guadalajara. Hay que tomar un
desvío a la izquierda antes de cruzar el embalse de Buendía en dirección a La Envía, Alcohujate o Cañaveruelas.
En el momento de la visita había una persona encargada del yacimiento.
Originalmente el asentamiento, situado en un lugar conocido como Castro de
Santaver, estuvo poblado por pueblos celtas de la Edad del Hierro. De lo hallado se deduce que la población
de la época estuvo ocupada más en temas mercantiles y económicos que en cuestiones guerreras, lo que
favoreció que cedieran al empuje de los ejércitos romanos tras cinco días de asedio en el año 179 a. de C.
El asentamiento de ciudadanos itálico-romanos y la concesión del derecho de
ciudadanía a algunos indígenas, sobre todo a las clases dirigentes, favoreció la absorción, por parte de
los habitantes, de todos los factores que caracterizaban la romanización.
El momento de mayor esplendor de la ciudad coincide con el final de la República
romana y el advenimiento del Imperio.
De esta época hay que destacar el foro de la ciudad con una basílica, tabernae,
macellum, una villa conocida como la casa del médico ya que allí se encontró una colección completa de
instrumentos de esta profesión, las termas etc.
Durante el período visigodo Ercávica fue sede episcopal y se convirtió en
Santaberia cuando en ella se asentaron algunos núcleos bereberes.
Paulatinamente el núcleo que formaba la ciudad se fue despoblando, hasta el
siglo XVI en que quedó completamente abandonada.
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