Arqueoturismo en Zorita de los Canes

Abril 1.994 / Agosto 2.008

Ciudad visigótica de Recópolis y Alcázar árabe.

Al SE de Guadalajara. Tomar la carretera de Sacedón. Tomar la C 200 dirección a Pastrana y seguir hasta Zorita de los Canes. Pasando el pueblo se encuentran las indicaciones para llegar al yacimiento.

Es la única ciudad exnovo contruída por los visigodos en España, es decir, una ciudad construída completamente nueva, sin aprovechar construcciones anteriores. Fue fundada en el año 578 d.C. por el rey Leovigildo en honor de su hijo Recaredo, que le sucedería en el trono.

Durante la ocupación árabe de la península la ciudad se conoció con el nombre de Madinat Raqqubal. La ciudad fue abandonada en el siglo IX cuando los árabes decidieron construir un asentamiendo más accesible en el valle, la nueva ciudad de Zorita. A partir de este momento la ciudad de Recópolis comenzó a desmantelarse para aprovechar sus materiales en la construcción del nuevo asentamiento.

En los últimos años se está llevando a cabo una importante labor de excavación y puesta en valor del yacimiento cuyos restos visibles actualmente se distribuyen en tres espacios diferenciados:

El conjunto palatino. Se trata de una serie de edificios que se encuentran en la parte más alta de la ciudad y lo componen los siguientes edificios:

- Los edificios palaciegos que rodean la gran plaza de Recópolis en tres de sus lados. Entre ellos hay que destacar uno de grandes dimensiones y de dos pisos desde el que se domina toda la ciudad y el territorio colindante. En ellos se llevaban a cabo las tareas de gestión de la ciudad y su territorio asociado. Posteriormente en época árabe se transformó en una fortaleza.

- La iglesia. Se trata de una iglesia de grandes dimensiones con planta de cruz latina distribuida en un nártex, nave central, transepto y ábside. Tiene dos naves laterales y un baptisterio separado.

- La puerta monumental. La zona superior de Recópolis se comunicaba con el resto de la ciudad a través de la puerta monumental que daba directamente a:

La zona comercial. La calle principal que baja del recinto palaciego estaba distribuida en dos niveles para permitir el tránsito por separado de peatones y carruajes. Los edificios situados a ambos lados tenían, salvo pequeñas variaciones, la misma estructura, es decir, un acceso al que se abrían dos habitaciones laterales que podían ser tiendas y al fondo una amplia zona de taller y/o almacenamiento. Entre ellos se ha podido constatar la presencia de un taller de orfebrería y un centro productor de vidrio.

La zona de viviendas. En la zona trasera de los edificios comerciales se situaban algunas viviendas.

El abastecimiento de agua se relizaba con un acueducto y con algunas cisternas repartidas por la ciudad. Una de ellas se encuentra en la calle principal.

El recinto de la ciudad estaba guardado por una muralla que en algunas zonas llegó a los cinco metros de altura.