Al SE de Burgos. Tomar la N I dirección Madrid y desviarse en dirección Soria
por la N 234. Pasada la localidad de Cuevas de San Clemente tomar un desvío a la izquierda hacia Quintanilla
de las Viñas y, en esta localidad desviarse a Cubillejo. Nada más pasar esta localidad, tomar el primer
desvío a la izquierda para tomar un camino de tierra. Siguiéndolo sin desviarse nunca, después de un cruce
con otro camino, el dolmen aparece a la derecha.
Para llegar al castro hay que tomar el sendero de tierra que sale justo antes de la iglesia
hasta el final. El yacimiento, sin excavar, se encuentra en la parte final del promontorio.
Interesante dolmen de corredor con todas las piedras verticales pero sin
la parte superior. Aún conserva parte del montículo de tierra que lo cubría.
Lo más sobresaliente de este dolmen es la presencia de varios grabados rupestres en una
de las lajas de piedra que forma el corredor. Más concretamente en la situada a la derecha según entramos,
inmediatamente antes de entrar en la cámara sepulcral. Se distinguen nítidamente la presencia de dos
grabados con figuras equinas además de otro largo y serpentiforme cuya motivación desconozco.
En uno de los extremos de la mesa geológica que se levanta sobre la localidad se encuentran los
restos no excavados del castro de Peña Lara, sobre los que se cierne la amenaza de la explotación de una cantera.
Aunque las últimas noticias permiten abrigar la esperanza de que no sea así.
No se puede apreciar prácticamente nada de las estrucuras que componían el castro ya que
parece que aún no ha sido excavado en su totalidad. Poco antes de dejar el coche se llega a lo que
podría ser un recinto amurallado muy deteriorado.
Una vez abandonado el vehículo llegamos a la acrópolis del castro que está defendida por
un foso que se aprecia perfectamente y una muralla de la que sólo se puede observar el cono de derrubios
cubierto por tierra y hierba.
En el lugar se observan la presencia de algunas catas vueltas a recubrir con tierra,
así como numerosos restos cerámicos.