Baños judíos y puente medieval.
La localidad se encuentra al NO de Girona a unos 30 km.
Se han encontrado restos ibéricos de la Edad del Hierro, lo que atestigua
el origen antiguo de la población. Ocupada posteriormente por los romanos, éstos la conocieron con el
nombre de Sebeldenum.
Después fue ocupada por visigodos y árabes, aunque no queda ningún vestigio
de estas culturas.
En esta población hubo una comunidad judía floreciente de la que queda
su barrio y su Mikwá o casa de baños. Su construcción se realizó en el siglo XI y su arquitectura la hace
única en España. Tiene planta rectangular y la conducción de agua corriente proviene del río Fluvià y de
una fuente termal que ya no existe. Posteriormente se usó como tintorería y se fue deteriorando hasta
su restauración en 1.964.
El puente medieval, sello de la ciudad, data del siglo XI. Lo que ahora
podemos apreciar es una reconstrucción después de varios avatares como crecidas, desplomes y su voladura
en la Guerra Civil.
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