Románico: Nuevo Testamento

El sueño de San José

"Estaba desposada María con José; y no cohabitaba todavía, cuando se encontró encinta por obra del espíritu santo. Su esposo José, siendo como era un hombre recto y no queriendo denunciarla, decidió repudiarla secretamente; y ya estaba resuelto a ello, cuando se le apareció en sueños un ángel del Señor, que le dijo:

José, hijo de David, no tengas en reparo en traer a tu casa a María como esposa, porque lo concebido en ella es obra del espíritu santo. Dará a luz un hijo y le llamarás Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados." (Mateo 1, 18-21)

San Juan de la Peña. Huesca

La aceptación de San José

Santo Domingo de Silos. Silos. Burgos.

""Así se cumplió lo que el Señor había anunciado por el profeta:

Mirad, la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le llamará Enmanuel, que quiere decir Dios con nosotros.

Al despertar José del sueño, hizo como le había ordenado el ángel del Señor y la llevó como esposa a su casa. Y, sin haberla él conocido, María dio a luz un hijo; y José le puso el nombre de Jesús." (Mateo 1, 22-25)

La visitación de María

"Por aquellos días se puso María en camino, para dirigirse a toda prisa a la montaña, a una ciudad de Judá. Y entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. Así que Isabel oyó el saludo de María, su criatura saltó de gozo en su seno, Ella quedó llena del espíritu santo, y en alta voz exclamó:

¿Bendita tú entre todas las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Cómo he merecido yo que venga a mi casa la madre de mi Señor? Mmira; tan pronto como tus palabras de salido han resonado en mis oídos, ha dado la criatura saltos de contento en mi seno.

Bienaventurada tú que has creído, porque tendrá cumplimiento en ti las promesas que se te han hecho por parte del Señor." (Lucas 1, 39-45)

Santo Domingo de Silos. Silos. Burgos.

El nacimiento de Jesús

Santo Domingo de Silos. Silos. Burgos.

"En aquel tiempo salió un decreto de César Augusto, para que se hiciera el censo de todo el imperio romano. Este primer censo tuvo lugar siendo Quirino gobernador de Siria. E iban todos a empadronarse, cada uno a su propia ciudad. También José, descendiente de la casa de David, subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David que se llama Belén, para empadronarse con María, su esposa, que estaba encinta. Encontrándose allí, le llegó el tiempo de su alumbramiento, y dio a luz su hijo primogénito; lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había sitio para ellos en la posada." (Lucas 2, 1-7)

Los Reyes Magos ante Herodes

"Nacido ya Jesús en Belén de Judá en los días del rey Herodes, llegaron del oriente a Jerusalén unos magos preguntando: ¿Donde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque hemos visto su estrella en oriente y venimos a adorarlo.

Cuando se enteró de ello el rey Herodes, le asaltó viva inquietud, lo mismo que a todos los habitantes de Jerusalén... Seguidamente Herodes llamó en secreto a los magos y se informó cuidadosamente acerca del tiempo de la aparición de la estrella. Y, encaminándoles a Belén les dijo:

Id e informaros con toda diligencia sobre ese niño; y, cuando lo halléis, pasadme aviso para que yo también vaya a adorarlo...

Advertidos en sueños por Dios de que no volvieran a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino." (Mateo 2, 1-3...7-9...12)

San Juan de la Peña. Huesca.

La adoración de los Reyes Magos

San Martín de Elines. Cantabria A Coruña. Galicia

"Con esta instrucción del rey, se pusieron en camino; y la estrella que habían visto en oriente, iba delante de ellos, hasta que por fin se detuvo encima del lugar donde estaba el niño. Cuando llegaron a divisar la estrella, sintieron grandísimo gozo; entraron en la casa y encontraron al niño con María, su madre; lo adoraron de hinojos; y, abriendo las arcas en que traían sus tesoros, le ofrecieron presentes de oro, incienso y mira." (Mateo 2, 9-11)

La huída a Egipto

"Así que partieron (los magos), un ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo:

Levántate, toma al niño y a su madre; y huye a Egipto y quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes ha de buscar al niño para quitarle la vida.

José se levantó, tomó de noche al niño y a la madre; y partió para Egipto. Y allí permaneció hasta la muerte de Herodes..."(Mateo 2, 13-15)

Santo Domingo de Silos. Silos. Burgos.

Las bodas de Caná

San Juan de la Peña. Huesca.

"Al tercer día se celebraron unas bodas en Caná de Galilea. La madre de jesús estaba allí invitada; y también Jesús con sus discípulos fue invitado a las bodas. Como no tuvieron ya vino, porque se les había acabado el traído para la boda, se dirigió a Jesús su madre para decirle: No tienen vino.

Mujer, le dijo Jesús, ¿qué tienes que meterte en mis cosas? Mi hora no ha llegado todavía

Dijo entonces la madre a los sirvientes: Haced los que él os diga. Había allí seis tinajas de piedra, que servían para las purificaciones de los judíos, en cada una de las cuales cabían de ochenta a ciento veinte libros. Dijo Jesús a los sirvientes: LLenad de agua las tinajas. Cuando la llenaron hasta los bordes añadió: Sacad ahora y servid al maestre sala." (Juan 2, 1-11)

Jesús sobre las aguas

La barca, que estaba ya en medio del mar era batida por las olas, pues iba en dirección contraria al viento; y a eso de las cuatro de la madrugada Jesús, caminando por encima del mar vino hacia donde estaban ellos. Cuando los discípulos lo vieron andando sobre el agua, se espantaron, creyendo que era un fantasma; y por el miedo que tenían, empezaron a dar gritos. Pero al punto les dirigió Jesús la palabra, diciéndoles:

Tened valor, que soy yo, no tengais miedo." (Mateo 14, 24-27)

San Juan de la Peña. Huesca.

Marta suplicando a Cristo

San Juan de la Peña. Huesca.

"Marta, pues, en cuanto oyó que Jesús venía salió a recibirlo, mientras María se quedaba sentada en casa. Dijo Marta a Jesús: Señor, si hubieras estado aquí, seguramente que mi hermano no habría muerto. Pero ya sé que Dios te concederá todo cuanto le pidas.

Díjole Jesús: Tu hermano resucitará en la resurrección en el último día. Yo soy la resurrección y la vida. Quien a mí se una con viva fe, aunque muera, vivirá. Y ninguno, que en esta vida se entregue por entero a mi voluntad, morirá jamás. ¿Crees tú esto?

Señor, le respondió ella, yo creo firmemente que tú eres el Mesías, el hijo de Dios, el que viene al mundo." (Juan 11, 20-27)

La entrada en Jerusalén

"Marcharon, pues, los discípulos e hicieron como les había mandado Jesús. Trajeron la borrica y el pollino; y, colocando sobre ellos sus mantos, le hicieron sentar encima. Y un inmenso gentío iba tendiendo sus mantos por el camino, mientras otros, cortando ramas de árboles, alfombraban el paso. La muchedumbre, tanto la que iba delante como la que seguía detrás, iba dando voces:

¡Hosanna al hijo de David!¡Bendito sea del Señor el que viene!¡Hosanna en los cielos!

Y, cuando entró en Jerusalén vibró de entusiasmo toda la ciudad..." (Mateo 21, 2-10)

San Juan de la Peña. Huesca.

El lavatorio de los pies

San Juan de la Peña. Huesca.

"Sabiendo Jesús que el Padre había puesto en sus manos todas las cosas, y que había salido de Dios y volvía a Dios, levantose de la mesa, se despojó del manto y, tomando una toalla, se la ciñó. Luego echó agua en una jofaina, y comenzó a lavar los pies a los discípulos, enjugándoles con la toalla, que tenía ceñida. Cuando llegó a Simón Pedro, éste exclamó:

Señor, ¿tú lavarme a mí los pies?

Lo que estoy haciendo, le dijo Jesús, no lo puedes entender ahora; ya lo comprenderás luego." (Mateo 14, 24-27)

La última Cena

"Cuando llegó la hora, se puso Jesús a la mesa junto con los apóstoles; y les dijo: Con verdaderas ansias he deseado comer esta Pascua con vosotros antes de padecer; porque os digo que ya no la comeré hasta que alcance su cumplimiento en el reino de Dios.

Tomó entonces el cáliz y, después de rezar la acción de gracias, dijo: Tomad y pasadlo de uno a otro; porque os digo que ya no beberé más del fruto de la vid hasta que llegue al reino de Dios.

Luego tomó el pan; y después de dar gracias, lo partió y se lo dio diciendo: Éste es mi cuerpo que va a ser entregado por vosotros; haced esto en memoria de mí.

Del mismo modo, después de la cena, tomó el cáliz y dijo: Este cáliz es la nueva alianza en mi sangre, que será derramada por vosotros." (Lucas 22, 14-20)

San Juan de la Peña. Huesca.

El descendimiento de la Cruz

Santo Domingo de Silos. Silos. Burgos.

"Había un hombre, llamado José, miembro del Sanedrín, recto y piadoso, que no había dado su asentimiento a la ejecución de los planes de los demás. Era originario de Arimatea, ciudad de Judea, y esperaba el reino de Dios. Se presentó éste a Pilatos y le pidió el cuerpo de Jesús;y, después de bajarlo y envolverlo en una sábana, lo depositó en un sepulcro, cavado en la roca, donde nadie había sido sepultado todavía." (Lucas 23, 50-53)

Los discípulos de Emaús

"El mismo día, dos de ellos se dirigían a una aldea, llamada Emaús, distante de de Jerusalén sesenta estadios; e iban los dos, comentando todos estos sucesos. Mientras iban hablando y discutiendo, Jesús mismo en persona se les acercó y fue caminando en su compañía; pero tenían ellos como un velo en los ojos y no podían reconocer a Jesús."(Lucas 24, 13-16)

Santo Domingo de Silos. Silos. Burgos.