Románico: Símbolos

Alfa y Omega

Estas letras, la primera y la última del alfabeto griego, se asocian a Cristo en el Apocalipsis.

"Yo soy el alfa y la omega, el principio y el fin. Al que tenga sed le daré gratis de la fuente del agua de la vida. El que venza poseerá en herencia estos bienes. Yo seré su Dios y él será mi hijo." (Apocalipsis, 21, 6-7)

San Juan de la Peña. Huesca

Antropofagia Mística

San Martín de Elines. Cantabria San Martín de Elines. Cantabria

Estamos nuevamente ante un símbolo bellísimo tanto por su contenido como por la calidad de su representación.

Viene a simbolizar el tránsito de las almas de un mundo a otro a través de Cristo. Para representar las almas se utilizan normalmente figuras de niños, para representar a Cristo se utilizan leones.

Como el tránsito de este mundo hacia Dios está lleno de dicha, los niños que se utilizan para ser devorados por los leones se encuentran muy sonrientes.

Crismón y Crismón Trinitario.

Es un símbolo formado por las dos primeras letras griegas del nombre de Cristo: la ji y la rho. A veces a la ji se le suprimen dos de sus aspas para formar con ellas el tramo vertical de la cruz.

En ocasiones el crismón está acompañado del alfa y la omega representando a Cristo y también de una S simbolizando al espíritu santo. En este último caso tenemos los crismones trinitarios.

San Juan de la Peña. Huesca Sepúlveda. Segovia.

Ondas

San Pedro de Cervatos. Cervatos. Cantabria

Es un símbolo de agua.

Tiene un significado purificador y se sitúa habitualmente en pilas bautismales y, en ocasiones, en las puertas de acceso al templo.

Pantocrátor

Es una de las representaciones más habituales y magníficas del románico. En ella aparece Cristo con la mano derecha levantada y los dedos pulgar, índice y medio extendidos (símbolo de poder y magisterio). En la mano izquierda lleva el libro de los siete sellos rotos por el Cordero para anunciar que sólo en Él está la salvación. Cristo está rodeado por la almendra mística o mandorla y rodeando esta mandorla aparecen los cuatro evangelistas o cuatro vivientes: el león (San Marcos), el buey (San Lucas), el hombre (San Mateo) y el águila (San Juan).

"... y vi un trono levantado en el cielo y sobre el trono a uno sentado. El que estaba en el trono, era de aspecto como una piedra de jaspe y sardónice; y el arco iris, que formaba un nimbo sobre el trono, era semejante a una piedra de esmeralda..." Apocalipsis 4-5.

San Juan. Moarves de Ojeda. Palencia Sepúlveda. Segovia

Pecador devorado

San Martín de Elines. Cantabria San Martín de Elines. Cantabria

Se trata de una forma habitual en el románico de representar a las personas que se han desviado del camino de la fe.

Para ello se utiliza una forma monstruosa que aparece devorando a una persona.

Psicostasis

Nuevamente un símbolo románico de gran significado, que habitualmente se representa en escenas de gran calidad escultórica.

La escena representa al arcángel San Miguel que realiza una valoración de los buenos y los malos actos del difunto, utilizando una balanza de platillos. Desde el punto de vista de San Miguel, en el platillo derecho se depositan los buenos actos, y en el izquierdo los malos. En las cercanías de la balanza se suele representar una figura simbolizando al difunto, en la imagen aparece entre los dos platillos. También aparece el diablo cerca del platillo izquierdo intentando desequilibrar la balanza a su favor.

San Julián y Santa Basilisa. Rebolledo de la Torre. Burgos

Sogueado

San Martín de Elines. Cantabria

El sogueado se utiliza habitualmente en el Románico para representar con su retorcimiento la tortuosidad de la vid.

Es por ello que se utiliza para representar de alguna manera la sangre de Cristo.

Su presencia en la pila bautismal de la figura viene a simbolizar la llegada de un nuevo creyente al pueblo de Dios.